miércoles, 31 de diciembre de 2014

Adiós 2014

Bueno pues supongo que toca despedirme del 2014.
Podría decir tantas cosas distintas de este año que realmente lo podría resumir en la palabra "confuso". Sí, ha sido un año confuso, bastante confuso.
Al principio del año (exactamente hace 11 meses) me independicé de mis padres. Creo que esto ha sido lo más valiente que he hecho hasta el día de hoy.

Después de esto vino mi segundo libro, seguido de esa decisión tan clara de irme a vivir a Alemania lo cual al final no tuve valor de hacerlo...

Ferias de libros y presentaciones...

Y para terminar el año, mi primera navidad y mejor todavía...en Alemania con nieve y familiares. Me encanta cómo termina este año pero solo espero, por favor, que el siguiente no sea como este.
Espero (quiero) que 2015 esté lleno de sorpresas y cosas buenas (las malas nunca se pueden evitar, lo sé). Que 2015 me haga encontrarme y entenderme algo más.
Ahora vendrían las típicas proposiciones para el año nuevo, pero como nunca las cumplo...

Me podría explayar mucho más; pero en una palabra se podría resumir eso también: ADIÓS

¡ADIÓS 2014 Y BIENVENIDO SEAS 2015!

Un abrazo para todos desde Alemania.

martes, 30 de diciembre de 2014

GRACIAS

Ahora que tengo algo de tiempo libre, me he puesto a mirar las estadísticas de mi blog y me he sorprendido al ver que mis lectores son (de forma decreciente) de EEUU, seguido de España, después Alemania, México, Costa Rica, Perú, Argentina, Brasil, Rusia y Venezuela.

No puedo hacer otra cosa que daros las gracias a todos.
A vosotros.
A mis lectores, que sin vosotros, mis palabras no tienen letras.

¡Un fuerte abrazo!

domingo, 28 de diciembre de 2014

¡Ha nevado!

Las 20:00. Había acompañado a mi hermana al establo en el que está su caballo para sacarlo un rato cuando de repente me escucho pronunciar las palabras: Huele a nieve.

Las 5:02 eran cuando me despierto de una de mis pesadillas y abro los ojos. Está mi hermana a mi lado gritándome: ¡Faun, te quería despertar, te tengo que enseñar una cosa!
Yo en pánico me levanto y cogida de su mano me lleva hasta el cuarto de baño. -Abre la ventana- me dice. Y ahí estaba. La nieve.

Para mi fue como en las películas, cuando un niño ve nevar por primera vez, o un perro juega por primera vez en ella; pero no, no fue mi primera vez. Pero la primera en ocho años. Igual de especial.
Una copa tras otra, o mejor dicho, miles y miles de copas de nieve mezcladas con gotitas de lluvia caían en el ya formado mantel blanco que cubría el jardincito de la casa de mis abuelos.

Tras acostarme de nuevo y despertarme unas horas después, no estaba muy segura de que aquello de la nieve era verdad o solo un simple sueño de esos que se sueñan cuando se añora mucho algo. Pero sí, era cierto. Había nevado de verdad. Esa misma mañana salimos porque íbamos a ir al cine, y... ¡Ay, cómo echaba de menos ese sonido cuando pisas la nieve!
Cuando andas sobre nieve, parece que todo está en silencio...

Es el blanco más precioso que existe, y esos -10 grados bajo cero no me impiden disfrutarlo. Ahora sí que es cómo me lo imaginaba. Precioso. Maravilloso. Bonito.

Esta foto la he tomado desde el tren, no se ve mucho la nieve...pero me encanta el efecto de las gotas de agua en el cristal...



martes, 23 de diciembre de 2014

Duele no tener palabras

Tenía tantas palabras en mi mente
y se me han escapado todas juntas.
Se han ido a aquel monte
por el que asoman algunos rayos de luz.
Ay letras, volved hacia mí.

Pero la pregunta es,
¿qué hago yo sin mis palabras?
No soy nadie y no soy nada sin ellas,
lo son todo para mi.
Y los rayos también han desaparecido.

Ya no las veo por el monte...
¿Dónde están?
¿Dónde?
¿Por qué se han ido?
Ay, cómo duele no tener palabras...

lunes, 22 de diciembre de 2014

Segundo día en Alemania

Pues puedo decir que es la primera vez que tengo cerca un árbol de navidad durante las vacaciones de invierno.
Quizás para algunos sea algo insignificante, pero a mí me entusiasma verlo tan de cerca. Con todas esas bolas metálicas y todas esas lucecillas que brillan.
Si alguien me pregunta si la Navidad se nota más en Alemania que en España, puedo decir que sí. Puedo decir que aquí se vive más.
Es entrar en un centro comercial y poder oler todas esas galletas recién hechas.
Escuchas la música de un pianista sentado al lado de un árbol enorme decorado con bolas gigantes. Es simplemente maravilloso.
Es pasear por las calles del pueblo (aunque parezca una ciudad) y ver un pequeño árbol de navidad cada pocos metros.
Es todo como me lo contó aquel colibrí que por la nieve se fue, es exactamente así.
Y eso, que frío no hace. Hoy han dicho en la radio que es el año más caluroso en Alemania desde que existe lo de la meteorología. La temperatura oscila entre 5 y 10 grados.
Hasta mañana.

Comienza mi diario de viaje

Ese momento antes de irme de viaje en el que me entra esa idea de que en realidad no tengo ganas de ir a ningún sitio.
Pero en el momento en el que me subo al avión, se convierte en ganas de volar.
De repente todo parece moverse en cámara lenta. Sobre todo cuando estoy a punto de aterrizar y me guío por la Cordillera Costero Catalana cuando veo las olas de la costa de Barcelona romper lentamente en la orilla.
Salgo de ese primer avión (para pocos minutos después volver a entrar al mismo...) y puedo estirar las piernas, bieeen.
El siguiente vuelo será más largo, de Barcelona a Frankfurt, qué pena que esta vez no tenga sitio en la ventana.
Bueno, pues toca dormir un poco, ¿no?
Pues no. Dos horas con los ojos cerrados pero sin dormir ni un minuto.
Llego a Frankfurt y qué raro que todos hablen alemán eh...
Pues a subirnos al tren, venga, que sólo son dos horas más.

Ya he llegado, espero poder dormir, no como anoche, que entre pesadilla y pesadilla... Mañana con más detalles ;)

¡Buenas noches a todos!

sábado, 20 de diciembre de 2014

La oscuridad me mata

Es tan raro...después de 3 meses volver a Tabernas y dormir en mi cama de antes.
No ha cambiado nada, pero todo parece ser tan distinto.
Siguen aquí las paredes que yo pinté con mis propias manos.


Siguen aquí mis cajas llenas de cosas que no soy capaz de tirar.
Sigue aquí mi puzzle medio hecho, que sé que nunca terminaré.

Siguen aquí los dibujos de cuando todavía dibujaba.

Lo que ya no sigue aquí, soy yo.
Hacía mucho tiempo que no recibía el calor de una lumbre, y tanto que no respiraba el frío de mi reflejo en este espejo.
Ay, no puedo dormir sin luz porque la oscuridad me mata.



lunes, 15 de diciembre de 2014

Querido invierno

Salgo, y todo está oscuro.
Huele a algo blanco, ¡sí!
huele a nieve.
Siento el frío en cada vena.
No me siento las manos,
y tampoco los pies.
No me puedo mover,
miro fijamente a aquel árbol,
que nunca florece;
nunca pierde sus hojas.
Querido invierno,
has llegado.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Colegios

Hoy, quiero hablar de los colegios en los que he estado.

Empecé en el País Vasco con 2 añitos, lástima que ya no me acuerde del nombre de aquel colegio... Me acuerdo que siempre era la primera en terminar la tarea y como premio me dejaban ponerme la primera en la fila para salir al recreo. Ay, cuánto echo de menos el euskera...
Sigo con Cantabria. Con 4 años. "Nuestra Señora del Roble" en San Pedro del Romeral. Un pueblecito de apenas 700 habitantes. En el colegio había unos 30 alumnos, en mi clase, 3 personas.
Cuando estaba en 5, me querían pasar directamente a 1 de ESO, es decir, hacerme saltar 6 de primaria. Supongo que entonces todavía me funcionaban todas las neuronas; pero mis padres no quisieron porque nos íbamos a mudar.
Y así fue, esta vez a Sevilla con 11. No voy a hablar de Sevilla, con mencionar el colegio (CEIP Padre Manjón) me basta.
9 meses después, abandonamos Sevilla y fuimos a Almería con 12 años, concretamente a Tabernas.
Como fue mayo, estuve ese último mes en el colegio. Virgen de las Angustias y pasé al instituto Manuel de Góngora.
Aquí fue donde se me perdieron las neuronas o algo así. Porque descendieron como cual caída libre en pleno parque temático.
Qué decir de este instituto, cada vez que vuelvo, me trae muchísimos recuerdos buenos.
Y finalmente, IES Alhamilla, con 16 (que fue cuando me independicé). Aquí estoy, que realmente no quiero que termine, pero no se puede evitar.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Espíritu Navideño

Sé que no soy la única que en esta época, cuando va empezando eso del espíritu navideño, se pasa por las secciones de juguetes de los hipermercados.
Me produce un sentimiento de ternura difícil de explicar. El estar entre tantos juguetes y peluches, tantos colores y cosas. Me entran unas ganas enormes de abrazar a cada osito que se cruce por mi camino.
¿No te pasa lo mismo?

Bueno, me quedan 16 días para hacer un viaje de tres semanas a mi querida Alemania. Veré a mis tíos, a mis abuelos, a mis primos, a mi hermana,...
Qué ganas que tengo.
¡Será la primera vez en mi vida que celebro la Navidad! Ay, y encima con mis familiares.